EL LUJO SE LLAMA ONYX

Hay espacios que requieren cierta solemnidad. Un lobby de un Gran Hotel, un espacio de reuniones, o las salas de alta dirección de un gran edificio.

Y desde luego eso siempre se convierte en un gran reto para el creador de espacios que es todo proyectista. 

Los mármoles con un fuerte carácter son siempre un refugio seguro para tan arriesgado reto. No es preciso más atrezo para convertir a ese espacio en un entorno realmente singular.